Este hilo fue publicado en BlueSky el 15 de agosto de 2026, después de ver el eclipse total de Sol del 12 de agosto, y desdice casi todo lo que escribí en este otro, escrito antes (aquí la entrada en este blog de este hilo anterior).

Hace poco más de una semana hice un hilo de esos míos sobre el eclipse total del pasado miércoles, pero nada, ¡nada! de lo que dice el hilo vale para nada.
En mi hilo hablé de las «serpientes», da la sombra de la Luna acercándose desde el horizonte, de las perlas de Bailey… ¡y no vi nada de eso! Sí que mencioné y vi la corona, pero mi comentario: «Podremos ver la corona solar, un espectáculo raro de ver»; está equivocado de tal forma que resulta vergonzosa.
Seguí la fase de ocultación con las gafas homologadas (NUNCA miréis al Sol sin ellas) y, cuando la Luna ocultó el Sol por completo y me las quité, ahí estaba la corona. Fue un momento impresionante, sobrecogedor; me encontré de golpe con un espectáculo maravilloso que no esperaba… no hay palabras que lo describan.
Para empezar, el eclipse real no tiene nada que ver con las fotos. Se han hecho fotos alucinantes…




… pero la realidad fue muy distinta ¡y mejor!
Da igual lo que las fotos digan, no reflejan lo que fue. La corona (ese «espectáculo raro de ver») es el eclipse, la estrella principal, el eje de todo, y la que hace que en mi hilo original acertara en algo (y por casualidad) cuando dije: «No hay nada igual. Un 99 % de ocultación no es totalidad. El Sol brilla tanto que ese 1 % es suficiente». Es cierto: la corona sólo se ve durante la totalidad; un 99 %, o un 99,9 % de totalidad no es suficiente para que podamos verla. Tan pronto como el Sol asomó de nuevo por el borde de la Luna, la magia desapareció.
Pero la corona real no se parece en nada a las fotos; es mucho mayor; en mi recuerdo parece llenar medio cielo. Y tampoco es ese círculo rojizo o amarillento alrededor del Sol que se ve en las fotos…



… sino un halo blanco, sutil como una gasa suave que surge del Sol.
El color del cielo también es distinto en mi memoria: un azul muy oscuro, el del anochecer sin el rojo del crepúsculo, pero más intenso. Quizá estas fotos sean las que más se acercan…



… pero ninguna cámara tiene el rango cromático de nuestros ojos. Una foto que revele la corona en toda su extensión queda velada por la luz de ésta cerca del Sol, ninguna cámara tiene un rango dinámico que recoja la sutileza de la corona, el color del cielo y el halo brillante alrededor del Sol, ¡mucho menos el rubí de la protuberancia que tuvimos la suerte de ver!
El cielo azul oscuro, la corona llenando el cielo como algo alucinante que no se parece a nada que hayamos visto y la Luna… La Luna era un circulo de completa negrura en el centro de esa gasa blanca y tenue que se extiende por el cielo… ¿¡Cómo explicar mis sensaciones!?
La Luna en el centro de la corona no me dio la impresión de ser algo que se interpusiera entre la corona y yo, sino que era un agujero, un hueco, un recorte en el cielo a una oscuridad que había detrás. No puedo transmitir la sensación de extrañeza, de irrealidad, de pura magia que sentí.
A la izquierda de la la Luna, en lo que serían las nueve en un reloj, había un destello rojo (un rubí) que intensificó mi sensación de irrealidad. Se ve en esta foto (el destello de la derecha; la foto está invertida por el telescopio).

Al principio pensé que era una perla de Bailey, pero no era un destello final antes de la totalidad, sino que persistía. Resultó ser una protuberancia solar, ¡y fue una suerte poder verla!
En esta foto se ve mejor (y a la izquierda, donde estaba):

En ese agujero que parece tener la protuberancia cabría la Tierra entera (sí, somos muy pequeños).
En mi hilo original también dije que «la oscuridad del cielo hará que las estrellas y los planetas sean visibles». No se hizo tan oscuro, aunque sí se pudo ver Venus.
Además de las cosas que dije que se verían y no vi, hubo otras que no mencioné y sí ocurrieron: el ambiente se enfrió, los pájaros trinaban desconcertados y el zumbido de los insectos se redujo. He leído a gente que las hormigas comenzaron a salir de sus hormigueros cuando terminó la totalidad, y me han contado que las abejas se retiraron con la totalidad y volvieron a salir cuando terminó.
Y tan pronto como empezó, el Sol volvió a asomar y la corona, el rubí, Venus… todo se fue, se desvaneció. La sensación de que todo había terminado llegó de golpe como si no hubiera pasado el tiempo. Sé que fueron 1:46 minutos… pero en mi experiencia fue como un parpadeo, sentí que me habían robado el tiempo, era imposible que hubiera pasado todo ese tiempo.
No estaba preparado para lo que vi. El espectáculo de la corona ante mí al quitarme las gafas me dejó en shock; la sensación de irrealidad que envolvía todo, la luz, la corona, el «agujero» que la Luna abria a «la oscuridad de detrás», el rubí… todo lo que veía desafiaba mi experiencia.
Otro usuario de BueSky lo expresó muy bien:
«Ninguna foto puede captar lo que se siente durante la totalidad.»
Y no sólo las fotos; da igual lo que leas, lo que consultes, lo que te informes, lo que aprendas y creas asimilar… nada, ¡nada! te prepara para ese momento.
Si podéis, debéis ver un eclipse solar en algún momento de vuestra vida.
[FIN]
Nota final: Los créditos de las fotos están en el hilo de BlueSky.
